Van Halen, los comienzos.

Primera etapa de la banda

Como todo lo bueno, Van Halen tuvieron su principio y su final, pero vamos a desgranar la historia de la banda más famosa de Pasadena.

Como todos sabemos, los hermanos Eddie y Alex Van Halen emigraron desde Nimega (Holanda) a los Estados Unidos. La motivación no era otra que perseguir el sueño americano. Abrirse camino lejos de una Europa estancada y que no ofrecía buen futuro a la familia. Jan Van Halen (su padre) era un músico de banda que no veía clara la decadencia de las orquestas de club en nuestro continente. Teniendo muy claro que no merecía la pena continuar viviendo en un país sin futuro para la familia.

A finales de los años 60 decide cruzar el charco, allí en la soleada California forja los cimientos de la carrera musical del apellido Van Halen. Decide que Alex sea guitarrista y Eddie aprendiese a tocar la batería. Apoyados por su madre también aprenden formación clásica al piano.

Entrada la adolescencia y ya habiendo cambiado los instrumentos. Eddie pasa a tocar piano y guitarra y Alex prefiere los paches y los timbales. Comienzan a acompañar a su padre en alguna actuación de club y cimentan la base de una serie de formaciones que actuaría en las fiestas del instituto.

Pasamos del año 1972 al 74 y es donde conocen al rubio de oro de Bloomington (Indiana). David Lee Roth, el resto podría ser historia de una banda cualquiera, pero no hablamos de algo pueril. David venía de una familia acomodada que se mudó a California en la adolescencia del golden boy. Dave les alquilaba a los hermanos el equipo de sonido y éstos andaban escasos de liquidez. Puede que esta circunstancia solo sea un rumor. Por lo tanto le invitaron a unirse a la banda y experimentar cruzando caminos. Mammoth es el último nombre del grupo antes de crear el mito, nombre ya usado que debe cambiarse para eludir problemas legales. El propio Diamond Dave sugiere Van Halen como nombre comercial y que decir tiene que acertó de pleno.

Nos queda conocer a Michael Anthony (Mikey Sobolewski), procedente de Chicago y de ascendencia polaca. Un bajista muy competente, de personalidad más bien tranquila y poco conflictiva, que ayudaría mucho en las segundas voces y coros. Eddie odia ser cantante y ya tiene la cobertura necesaria para centrarse en sus ideas revolucionarias a las seis cuerdas.

Eddie Van Halen y su arma.

Dejan atrás un repertorio enorme de versiones que abarcaba más de 300. Comienzan a componer las joyas que darían paso a su primer album y Gene Simmons se cruza en su camino. Primero se muestra generoso con ellos, hace algunos regalos a los cuatro, especialmente a David, el más ambicioso de ellos y más parejo al carácter del viejo zorro maquillado. Gene queda absorto tras verles en el Sunset Strip, decide financiar la primera demo de la banda en los Electric Lady Studios de NY. Además les usa para pulir unos temas que Mr. Simmons tiene en el tintero. Esas grabaciones conocidas como Zero demos pueden escucharse hoy en día y son una muestra del apabullante poder de Van Halen en el año 1976.

Una demo que haría palidecer a muchas bandas de hoy en día.

El entusiasmo de Gene contrasta con el rechazo de los capitostes de las discográficas, quienes rechazan a la formación por criterios comerciales. En aquellos tiempos era otro tipo de música la que vendía en las radios y a Van Halen se les consideraba algo demasiado fuera de onda. Innovadores, compactos, sin edulcorantes, crudos, con una imagen muy diferente a la de los chicos buenos de las listas. Su futuro comercial palidecía al compararse con los superventas del momento, Chicago, Peter Frampton, Kansas, The Eagles, unos incipientes Journey o The Wings.

Pero no se iban a rendir estos cuatro así como así, perseveran, ofrecen mejores conciertos que los rivales y se abren paso con solidez, vuelven al repertorio de covers y esperan el momento adecuado. Algo que sucedería meses después, ya en el 77, mientras el punk comienza su auge y el Rey Elvis nos deja. Ted Templeman les sigue la pista y convence a Mo Ostin (ambos de Warner Bros) para acudir a verles en directo. Se supone que Ted debió sentir curiosidad pues la banda y sus acérrimos movieron los hilos para correr el rumor de que una gran discográfica estaba detrás de ellos.

Esa actuación en el Club Starwood convenció a los ojeadores para abrir las puertas de los Sunset Sound Studios. El germen del primer disco VH1 estaba tomando forma y ya es leyenda. VH1 ofrece lo mejor de los 70 y abre la puerta de una patada, es vanguardia de futuro. Con dos focos claros, la lascivia, el descaro y la versatilidad de David. la innovación, la técnica de otra galaxia y el sonido de Eddie. Sus armónicos, el tapping, su velocidad, su destreza y esa forma tan simpática de sonreir mientras ejecuta un solo que ningún mortal se había atrevido a componer y menos aún tocar.

Irrumpen como un huracán de aire fresco y retoman la función del frontman como parte esencial del espectáculo. Algo que traerá problemas en el seno de la banda. Pero ahora hay que disfrutar del disco de platino, de las eufóricas críticas y de los elogios y premios del Guitar Player. Comienzan las giras interminables que tanto detesta Eddie y adora David, el primero sigue siendo un personaje esquivo y tímido. El segundo es el epítome de la estrella del rock que Robert Plant estaba abandonando.

1978 en directo

La combinación de ambos es respaldada por una sección rítmica poderosa, Alex martillea los parches con una cadencia casi robótica, Michael es el engranaje perfecto, cohesiona cada sonido con un bajo que contrasta con la maquinaria pesada. A su vez, es el complemento perfecto en los coros, entregando paisajes vocales a medias con Eddie, que alfombran perfectamente las melodías y exabruptos del enérgico Dave.

Durante esta primera gira ya con renombre y estrellato, el emergente talento de Eddie choca con personalidades del mundo de la guitarra. Siendo teloneros de Montrose, David no puede más con las interminables pruebas de sonido de Ronnie Montrose. El guitarrista parece disfrutar con ello, alargando hasta el infinito sus ajustes, queriendo provocar a Eddie y marcar territorio. Dave habla con su manager Noel E. Monk, le pide que intente boicotear de alguna manera este sufrimiento. Acto seguido, los roadies de VH rodean a Ronnie y le preguntan amistosamente hasta donde se va a alargar en el tiempo, este mira a su alrededor y tras vacilar les contesta, dadme unos minutos más.

The Mighty Van Halen!

Este es uno de los ejemplos de como la banda secundaria tenía que abrirse camino imperiosamente antes las trabas de las estrellas de cartel. Con Black Sabbath también tuvieron problemas, pero una buena dosis de cocaína y fiesta en el backstage limarían asperezas. A partir del 78, Van Halen comenzaría su escalada a la cima del mundo, un ascenso con momentos de caída libre y multitud de peleas, pero esa es otra historia que continuaremos enseguida.

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