The Allman Brothers Live at Fillmore East

Formación de leyenda

Corre el año 1971 y tras dos lanzamientos sin apenas repercusión, los hermanos Duane y Gregg Allman estaban en una encrucijada, hacer algo histórico o difuminarse lentamente. Así nació The Allman Brothers Band Live at the Fillmore East.

En Marzo de ese año programan una serie de conciertos que serán grabados para editar en vinilo. Un disco doble en el que Gregg tenía plena confianza. Se la jugaron al doble o nada, como después harían Kiss con su Alive I. Durante dos noches actuaron en el mítico Fillmore East de Nueva York y lo que sucedió forma parte importante de la historia de la música y del rock sureño.

Ni más ni menos que siete canciones a lo largo de casi ochenta minutos de pura magia. Donde fusionan todo lo habido y por haber para crear una legendaria grabación, que supuso su lanzamiento al estrellato, legando una carrera jalonada de gloria, autodestrucción y tragedia.

Destacaría principalmente la mezcla de raíces soul, country, blues y rock, con tintes de psicodelia y pasajes jazzísticos. Una producción cruda pero sofisticada y unos músicos tocados por la mano de algún santo que se dejó caer por allí esas noches.

Butch Trucks contaba en una entrevista que en ese álbum se notaba el paso del tiempo en la banda, toda esa serie de avatares y sufrimiento lograron la cohesión.

Fue como ese click del borrón y cuenta nueva, según sus propias palabras nos habla de una unidad motora en la banda. El hecho de superar problemas como una piña y navegar en la misma dirección fue muy relevante en el resultado final.

Gregg contaba también que era como la demostración de tómalo o déjalo, esto es lo que somos y lo que hacemos. Estamos seguros de que te va a gustar pero tienes que venir a verlo y vivirlo.

En plena efervescencia

Tom Dowd fue el encargado de grabar los conciertos y elegir las mejores tomas para montar el puzzle final. Cada pieza quedó perfectamente ensamblada y el resultado es un disco sin fisuras, rocoso pero emotivo, salvajemente delicado, pero maravilloso en su conjunto. Te atrapa de principio a fin en sus interminables jams, pero es que la banda era así.

Gregg Allman relataba como su hermano Duane le llamó por teléfono y le dijo, tío, he montado una banda. Somos dos guitarristas solistas, dos baterías, un bajista. Cada uno vamos a nuestro rollo y la verdad creo que tu eres el indicado para poner orden a este caos. Ese fue el nacimiento de The Allman Brothers Band tomó forma.

Siempre romperé una lanza a favor de este imprescindible grupo, o varias quizá. La primera es su atrevimiento al ser supuestamente un grupo de rock sureño y tener en sus filas a un miembro de color. Su batería Jaimoe Johanson, algo realmente osado para la época y para el entorno en el que se movían. No hace falta recordar a bandas del mismo estilo hablando de lo hermosa que es Alabama.

Otra de esas lanzas la rompería por su atrevimiento y su frescura, por innovar donde otros ya estaban cansados de transitar.

El hecho de contar con dos percusionistas tejía una alfombra por donde los dos solistas Dickey Betts y Duane Allman, caminaban creando armonías inéditas hasta el momento. Melodías sedosas que dejaban campo abierto a interminables improvisaciones con algún que otro desvarío. Aunque en su conjunto eran adelantadas a su momento.

No solo eso, podían rivalizar con cualquier banda que se les presentase como rival a nivel musical. Todo ello coronado con las exquisitas melodías vocales de Gregg. Creando atmósferas que nos dejan en un estado proclive a la lágrima o el vello de punta. Sin exageración alguna, eran capaces de esto y más y la historia les ha dado la razón.

Los hermanos Allman

En cuanto a la personalidad de los componentes de la banda y el mundo en el que se movieron, merece libros y tal vez enciclopedias. A modo de esbozo destacaríamos las desgracias a las que tuvieron que enfrentarse. Siendo la temprana y trágica muerte de Duane la primera de muchas.

Perder a un hermano y un genio de las seis cuerdas, que se codeó con la élite del mundo de la música durante un corto espacio de tiempo en el que grabó una huella indeleble. Maravillando a colosos como Eric Clapton por poner un ejemplo.

Su muerte en accidente de motocicleta privó al mundo de un talento inagotable y le convirtió en una venerada leyenda por derecho propio. Duane fue el artífice de que Layla fuese un tema rockero y no una balada como Eric tenía en mente. Se sacó de la chistera ese mítico fraseo del comienzo de la canción y el bueno de mano lenta tuvo que claudicar, gracias al pelirrojo de los Allman la podemos escuchar hoy en día de esa manera.

Dickey Betts es quizá el más extraño de los miembros de la banda. Uno de los personajes más sorprendentes que ha dado la música. Portando un instrumento ninguna pega o nada que decir al respecto. Bastante esfuerzo fue adaptarse a ser el único guitarrista después del óbito de Duane, además de tener que asumir tareas vocales y aprender a manejar el estilo slide con más soltura.

Como persona nos haría falta un análisis Freudiano para entenderle y creo que el propio psicoanalista entraría en estado catatónico. Imaginemos a alguien que componiendo es un músico dulce, emotivo, intenso, a veces hasta aterciopelado. Pero deja su instrumento y es capaz de matar una vaca a tiros mientras viaja por la carretera, solo por que le ha entrado hambre y se apresta a cocinar los filetes que ha obtenido machete en mano. El policía que lo detuvo lo recordó durante toda su vida.

También su afición a las jovencitas le trajo algún que otro disgusto. Había que guardar las distancias debido a su extraño carácter potenciado por los efectos del alcohol. Capaz de romper la cara literalmente a algún amigo por que se sentía aburrido y quería algo de acción.

Siempre iba armado y no tenía el mínimo reparo en desenfundar pistola o machete según le conviniese. Así es que supongo que era mejor dejarle una guitarra cerca para asegurarse de no correr peligro.

Dickey y Jaimoe

La corporación Allman forjó una comunidad de manager, roadies y afines a la banda, donde la lealtad estaba por encima de todo. Un manager que cumplía perfectamente la descripción de hombre de hierro a lo Peter Grant de Led Zeppelin. Incluso entrando en la cárcel por asesinato de un promotor que no quiso pagar la actuación ya que los músicos llegaron unos minutos tarde.

Los roadies defendían su territorio con uñas, dientes y balas si esto era preciso. Y la personalidad en conjunto de toda la familia ayudaba a mantener ese espíritu de respeto. Algo que les fue muy útil para salir adelante en los escenarios.

Tengamos en cuenta que en los setenta si no eras una estrella consagrada y cabeza de cartel, tenías muy pocos derechos. Mala prueba de sonido, escenario reducido, sonido lamentable y actuaciones sin apenas público. Así es que había que abrirse camino y eso es lo que hicieron de una manera brillante tanto por debajo, como por encima de las tablas.

En cuanto a los hermanos, ambos genios con fuerte carácter, adicciones, locura, genialidad y diversión a partes iguales. Duane tuvo ideas locas como pintarle una diana a su hermano en el pie, después de una juerga donde el aire estaba tan contaminado que una chispa provocaría un incendio descomunal.

Efluvios de drogas de todo tipo, alcohol de fuertes graduaciones y locura desenfrenada en el ambiente. El clímax de la fiesta era que Gregg se pegase un tiro en el pie acertando en la diana. La ventaja era que con esto se libraría de ser reclutado a la absurda guerra de Vietnam, objetivo cumplido.

Curiosamente acto seguido al fallecimiento del motor de la familia, no fue Gregg Allman quien impulsó a la banda, lógicamente se sentía incapaz, estaba hundido y la pérdida de su hermano no solo era irremplazable en el terreno famliar, lo era en lo musical.

Fue el bajista Berry Oackley quien despertó al resto de los integrantes y les hizo recopilar las grabaciones que quedaban con Duane y rendirle tributo en Eat a peach, un muy buen disco que contenía una interminable y maravillosa jam de treinta minutos como testamento sonoro del genio Duane.

Desgraciadamente al poco tiempo el bajista fallecería en un accidente de tráfico, muy cerca además de donde perdiera la vida su antiguo compañero en la banda, Berry se levantó en el momento del percance, pensando que su fortaleza física y la supuesta inocuidad del golpe no le había causado daños.

Regresó a su casa por su propio pie y allí al encontrarse terriblemente mal acudió al hospital, demasiado tarde pues había sufrido una fractura de cráneo que tendría consecuencias catastróficas y le hizo perder la vida para ser enterrado junto a Duane Allman.

Whipping post en directo a finales del 70

Gregg entró en estado catatónico e incapaz de recuperar la cordura, así es que Dickey se echó los problemas a la espalda y tomó el rumbo, Chuck Leavell entra en la formación y con Dickey como único guitarrista graban Brothers and Sisters, que a mi juicio es su obra maestra.

A partir de aquí el reconocimiento es universal, pasan a formar parte de la pléyade de grupos que todos consideramos imprescindibles en una discografía que se precie para tener en casa, suena su música por todos lados y la industria les adora, han traspasado fronteras y han pagado el tributo con sangre.

Nos llegará el gran descubrimiento de Warren Haynes, Allen Woody y su revival en los noventa, después de haber casi desaparecido del mapa por diversos problemas, ese revival les lleva a parir a Gov ‘t Mule y prácticamente hermanarse con ellos.

También llegaría Dereck Trucks y la expulsión de Dickey Betts como miembro, los excesos, la edad, el carácter, las desgracias, todo ello rodea a la mítica formación de Jacksonville desde sus comienzos y siempre les perseguirá ese halo de banda maldita.

Pero ante todo quedémonos con una grandiosa música, con un legado no muy extenso pero colosal y con un disco en directo irrepetible, teniendo muy claro que el Live at the Fillmore East es patrimonio de la humanidad.

One way out at the Fillmore

Como curiosidad contaré que una de las pocas veces que trascendió una falta grave de lealtad en la hermandad Allman Brothers Band. Fue cuando a Gregg le detuvieron por posesión de estupefacientes, en el interrogatorio y para rebajar la condena, al músico le dieron la oportunidad de delatar a quien le había suministrado el material, contando el músico que la droga se la facilitaba su roadie.

También hay otra coincidencia con Eric Clapton y es que de nuevo el músico inglés tentó a Warren Haynes para formar parte de la banda de Eric, tal y como años antes hiciese con Duane Allman.

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