Slip of the tongue, el final de una era en Whitesnake

Whitesnake 1990

1989 y Slip of the tongue marcan el comienzo del final de una época dorada en Whitesnake que llegaría hasta 1991.

De nuevo otro miembro abandona, Vivian Campbell no se siente involucrado. Piensa que ha sido contratado para una gira y se le niega participar en la composición de material nuevo. El viejo sueño de David comienza a fraguarse. Steve Vai estaba en la mente del cantante desde los tiempos de gira con David Lee Roth, Vai es un virtuoso de talla intergaláctica. Desde la lejana irrupción de Eddie Van Halen, ningún hacha ha sido capaz de llamar la atención de esa manera.

La presión es enorme después del exitoso 1987. Hay que cerrar la década manteniendo el nivel y asentándose como las estrellas que son. En Whitesnake la desgracia siempre ha planeado buscando su oportunidad, Y esta vez la encuentra en la persona de Adrian Vandenberg. El rubio guitarrista sufre una tendinitis que le impide tocar el instrumento. De la manera más tonta, practicando unos ejercicios de calentamiento, se nos rompe para una larga temporada.

Todo está compuesto, pendiente de grabación, hay unas demos bastante alejadas del resultado final debido al cambio de maestro de las seis cuerdas que se avecina.

A Vai no se le permiten demasiados excesos, tiene que recrear las notas exactas aunque con algún lucimiento. Algo a lo que poco a poco Coverdale dejándose llevar por el momento va cediendo. Por ejemplo en Kitten got claws es bastante notorio.

Aquí es donde debo decir que hubiese pagado una fortuna por ver una continuación del 87 compuesto entre Sykes, Vandenberg y Coverdale, uno de esos sueños que nunca podrá ser realidad, lo cual es una lástima que no solo yo lamento.

Steve Vai, el mago salvador

En las sesiones de composición, en la casa de David en Estados Unidos, se les unió el viejo amigo Glenn Hughes, quien presta su voz a los coros, Now you’re gone, y en alguna canción donde se le escucha menos claramente. También grabaron alguna demo cantando juntos, pero el estado de voz de Hughes no era óptimo y ese material se descartó.

Así es que aparece el Sr. Vai en pleno estado de euforia guitarrera, su creatividad sin límite añadieron ese toque flashy al disco. Borrando casi toda huella de raíz blues que David y Adrian habían imprimido a las primeras demos. Además Steve añadió capas y capas de guitarras dobladas y quizá eso imprime modernidad pero resta el empaque y la contundencia que esperábamos como continuación a lo escuchado anteriormente.

La anécdota sobre el fichaje del genio del mástil puede que no sea así. Según se cuenta, David estaba en el cine viendo Cruce de caminos, donde Vai encarnando al diablo, se enfrenta a Ralph Macchio en un duelo de guitarras. Pero no es cierto, Coverdale tenía dos agendas, una que podía consultar cualquier miembro de la banda y el management y otra secreta. En esta segunda agenda apuntaba nombres y teléfonos de músicos a los que seguir, quien sabe si para futuras incorporaciones. Ahí estuvieron Steve Vai, Michael Schenker, Warren de Martini, Adrian Vandenberg, John Sykes, Rudy Sarzo y un largo etc.

Laca, maquillaje y elegancia

El interés y urgencia del cantante por terminar de grabar el disco, le hizo prometer al guitarrista una gira de 90 fechas y un talón de un millón de dólares como pago por dejar su sello en los surcos.

Para quienes odian este trabajo, que lo vuelvan a escuchar en su versión extendida y disfruten a unos músicos en estado de gracia. Dando una muestra de clase y saber hacer, esta vez sí se escucha al bajista, la batería es impecable y David juega entre agudos y graves como nunca hizo.

Bien es cierto que hay cierta cantidad de azúcar en la producción, teclados por doquier y algunos singles facilones. Me hubiese encantado que para la edición 30 aniversario Vandenberg y Coverdale hubiesen regrabado voces y guitarras como regalo a los fans.

Are u readyyyyyy? Donnington 1990

Yo soy de los que amo este disco por encima de todo. Lo sigo escuchando a menudo y hay canciones que suenan casi a diario en casa o en mis desplazamientos fuera de ella. Además tuve la inmensa suerte de verles en esta gira. Sin haber cumplido 18 años, fue un regalo increíble para mí y me sigo emocionando con esos recuerdos. Pocas veces he sentido tantos nervios al comienzo de un concierto, tuve a David Coverdale justo delante de mí durante todo momento!

Cuando se lanzó al mercado fue un bajón para muchos, no para mí. La carpeta era muy pobre, Emi en España nunca se ha caracterizado por hacer grandes productos la verdad. La imagen llama poderosamente la atención, más spandex, más tinte y laca, incluso intentan que Tommy Aldridge parezca atractivo, enorme músico y persona a la que he tenido la suerte de conocer, pero atractivo…

Recuerdo esos teclados de apertura en Slip of the tongue, me traían a los de Gregg Guffria a la mente, en House of lords primer disco exactamente. David aullando como nunca, mejorando su potencia, el estilo de Vai preponderando y llegando a límites inexplicables. En la soberbia Wings of the storm con esos momentos neoclásicos más propios de Yngwie Malmsteen que de él.

En conversaciones con amigos me decían que estaban decepcionados, que lo que había hecho el nuevo guitarrista era una exhibición de velocidad y técnica pero restaba esencia al disco. De pronto se anuncian fechas en España, Agosto del 90, empieza la cuenta atrás y yo escuchando el disco cada día. Los clips traen de vuelta a la bella Tawny Kitaen poco antes del divorcio con el cantante. Divorcio otra vez sonado y bastante polémico, con alguna que otra dedicatoria en canciones como Kitten got claws.

La pareja del año

Yo recuerdo quedarme hipnotizado con el flamboyante, espectacular, flashy y de otro mundo que el genio italoamericano dejó patente a lo largo de cada surco. Tuve el placer de hablar con él varias veces y en cuanto a mis preguntas sobre el disco me comentó algunas cosas interesantes. Como por ejemplo que solo tuvo libertad creativa en el solo de The deeper the love, que en palabras del propio cantante sonaba muy débil. En cuanto al resto, la confianza era total pero le pidió que se ciñera en un 80% al trabajo compuesto por Vandenberg.

En nuestra pequeña entrevista me confesó que seguía admirando a David por encima de todo y le parecía el profesional más grande con el que había trabajado. Estaba impresionado de verle cada noche entregando lo mejor de sí mismo a todos los niveles. Aunque la fiesta también estaba presente pero en niveles muy inferiores a lo vivido con Diamond Dave. También me comentó que la primera versión que escuchó de Judgement day le dejó profundamente impresionado y cayó de rodillas delante de Adrian. su trabajo en esa canción fue hacerla menos Led Zeppelin y modernizar el sonido.

Para terminar me contó que David le dijo, mira, con las otras bandas supongo que salías al escenario a divertir a la gente. Aquí hacemos lo mismo, pero además en cuanto a lo que damos, tiene que ser lo mejor, pasarlo bien es genial, pero la fiesta después del concierto, mientras estemos arriba en el escenario, hay gente que ha pagado y hecho kilómetros para vernos. Tienen que volver a casa pensando que han visto lo mejor de su vida.

Decir así mismo que la gira fue increíble, consiguieron reflejar las palabras de David a Steve. Sus actuaciones en Madrid y Barcelona fueron memorables, no hacía mucho yo había visto a Bon Jovi en la gira New Jersey quedé impresionado con el montaje, no con el concierto. Pero lo que los asistentes vivimos en Madrid sobre todo, fue memorable.

Se puede ver en el vídeo de Donnington 1990 la majestuosidad con la que la banda reinaba en el escenario, su mayor momento de gloria y su pico más alto fue rebasado con creces. Ni en los mejores sueños de David pensó en reunir una banda de ese calibre. Poco después la llegada del grunge y el apogeo de Nirvana, rompieron moldes y comenzó un período de decadencia que arrasó con casi todo. Muy pocas bandas sobrevivieron dignamente al tsunami que sobrevimo. Aerosmith es de lo poco que me viene a la cabeza.

Entrando en el producto final, este Slip pf the tongue me sigue sonando a gloria. Solo dejo pasar un poco por alto Slow poke music, un tema muy de relleno a lo LZ con una letra de lo más chabacana y rancia, que bien podía haberse quedado fuera.

La apertura es de romper altavoces, Don Airey crea ambiente con las teclas y podemos imaginar hielo seco alrededor hasta que aparece la banda con un fogonazo y David suelta el Its a song for ya! Atronador comienzo, en directo todavía más para quienes lo vivimos.

Cheap and nasty es puro Whitesnake, encaja perfectamente en Slide it in. Puño en alto pidiendo guerra, pegadiza y potente para el directo, en disco baja enteros. Fool for your loving es un accidente, no debería haber sido regrabada, pero suena muy bien, los fans más puros la odian, a mí sin embargo me encanta, pero a años luz del original. Por cierto, ganó entre volver a grabar Aint gonna cry no more, de la cual hay una mini demo sin teclado.

Now you’re gone es sencillamente una power ballad donde Coverdale lo da todo. Apoyado por los coros de Glenn Hughes es un temazo más grande que la vida. De escuchar una y otra vez. El video clip nos muestra escenas de gira de la banda y el montaje escénico, con el espectacular kit de batería de Tommy al que se le llamó, la araña.

Kitten got claws es la dedicatoria de David a Tawny Kitaen, la gatita tiene uñas… Esa intro de Vai es de pelos de punta, el bridge de la canción es una pasada, divertida y punzante. Wings on the storm es una de esas que me dejaron petrificado. Todo el trabajo de Steve Vai aquí es para enseñarlo en clases de primaria, me sigue poniendo los pelos de punta. El desarrollo de después del solo hasta el final es apabullante.

The deeper the love tiene un buen clip, pero no es más que un is this love de segunda clase, muy bonita pero prescindible en su intento.

Judgement day es una de mis favoritas, por muy Led Zeppelin que suene, me encanta esa batería enfatizada. Me fascina como la canta David y como el trabajo en la guitarra la aleja de esa influencia, buena letra, imprescindible en sus directos. Pienso que si no llega a estar aquí David la hubiese usado en su disco con Jimmy Page, encajaría a la perfección sin duda alguna.

Slow poke music es lo más rancio del disco, una cutrería inclasificable sin sentido alguno, desmerece la grabación totalmente. Pero da paso a la joya de la corona. Sailing Ships, aquí me quedo sin palabras. La primera vez que la escuché, la puse tres veces seguidas y estaba emocionado. Tiene ese crescendo mágico, las guitarras te transportan a ese nublado paisaje de la canción. Take me with you, take me far away, and led me to the distant shore… casi sería un poema de Poe narrado por David y orquestado por Steve. La mejor canción del disco ex aequo con Judgement day que por sí solas justifican la compra.

Sigo defendiendo y siempre defenderé este trabajo. No las formas, creo que David se pasó de laca y adornos, de azúcar y de pretensiones. Incluso habló de error trabajar con Steve Vai y decepción el vender tan “solo” cuatro millones de copias. Con el tiempo ha entrado en razón y ha corregido esas palabras, estaba amargado por otro divorcio que casi me cuesta la ruina. Quizá en sus dos dolorosas separaciones, David piensa que todo lo que le costó llegar a la cima casi lo pierde. Desde la distancia y sin estar ahí, pienso que siguió entregando grandes obras sin apenas bajar el listón y hoy en día, tras décadas, la mirada atrás debe ser positivamente nostálgica.

La formación terminó agotada y desmembrada de nuevo tras la exitosa gira. La reconstrucción llevó varios años, la pérdida de voz, la llegada de las arrugas, cumplir los 50 y perder de repente el favor del público, llevó a una depresión de la cual solo le salvó el maravilloso Starkers in Tokio. De la mano de su fiel amigo Adrian, nos entregó uno de esos unplugged extraños, ante poco público y en un lugar alejado de los añorados pabellones hastala bandera. En este trabajo, los dos músicos nos ofrecen de manera calmada e intimista, un repaso a lo mejor de su carrera, con un resultado que emociona y penetra profundamente en nuestro corazoncito.

No vemos a ese Coverdale encima de un escenario cargado de laca y aullando. Se nos presenta sentado, calmado y quien sabe si reflexivo, abriendo su alma y entregando unas interpretaciones realmente emotivas.

Whitesnake revitaliza su carrera tras dos discos memorables solo para fans. Donde por fin Adrian graba guitarras y cuyo resultado es muy diferente a lo que se esperaba. Sin apenas promoción y ventas. Hasta la llegada de Doug Aldrich (a quien otra vez toma prestado de Dio) y una nueva formación con savia fresca y sangre joven.

Doug, Reb Beach, Marco Mendoza, Brian Tichy, Tommy Aldridge, Joel Hoekstra, reputados músicos que revitalizan el sonido ofreciendo lo mejor sobre todo en la etapa Aldrich. Destacando especialmente Forevermore, gran disco. Aunque el tema homónimo es una segunda parte de Sailing Ships con peores resultados. Giran de nuevo y volvemos a ver sonrisas, pero esta vez con agradecimiento. El largo retiro nos retorna a un David más humilde, consciente de sus problemas de voz y su pérdida de potencia. Eso no quita que encima de un escenario hayan pocos como él. Quienes le hayáis tenido a un metro sabéis de lo que hablo. Sigue siendo un gentleman y poseyendo la voz grave más sensual y atractiva del rock.

Hace un año justo entregaron su última obra y no me gustó nada, himnos de brazo arriba que parecían todos caras b del Cheap and nasty. Así es que prefiero seguir disfrutando de sus muy recomendables ediciones aniversario. Con extras, libretos, demos, dvd’s y todo lo que un fondo de catálogo tan enorme puede ofrecer.

Solo me queda por decir, Whitesnake forever!

2 pensamientos sobre “Slip of the tongue, el final de una era en Whitesnake

  1. Un mark, que se quiere hasta ahora, si alguien vio el pre show que reunió a la banda, para celebrar los 30 años de su concierto Live At Donington, verán la mucha química y el cariño que se tienen aún y que podría ser la única encarnación antigua de la serpiente, que podría volver a tocar en vivo (aunque fuera para una ocasión especial), sin que sus miembros fueran obligados a estar juntos por un contrato, la relación entre Adrian y Steve, es muy buena los cuales se admiran mutuamente, Rudy podría haber vuelto ahora a Whitesnake, para su gira de despedida, pero ya se había comprometido a volver a Quiet Riot, Tommy sigue en la banda y David, sigue en contacto con ellos

    1. Muchisimas gracias por el comentario Mario, soñamos con eso, pero es imposible, Adrian suele aparecer alguna vez con David y efectivamente vi la reunión vía Youtube, siempre se han querido, hace poco tuve la ocasión de charlar con Adrian y podría haber alguna soprea para el último concierto de despedida en 2022, estaremos atentos, saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *