Aquellos maravillosos Unplugged

Quien no recuerda aquellos maravillosos unplugged, esas nostálgicas noches de sábado en la MTV, cuando esa cadena era realmente algo importante e influyente.

Cada semana un estreno. Lo mejor del pop, rock, heavy, hard rock, desfilaba por el escenario dejando conciertos que con el paso de los años han envejecido. Con gloria en algunos casos, con olvido en otros.

Aunque mucha gente piensa que la moda la iniciaron Tesla con aquel Five man acoustical jam, lo cierto es que anteriormente muchas bandas o artistas de renombre dedicaban parte de su tiempo al formato acústico, Jimmy Hendrix, Led Zeppelin.

Centrémonos en el auge del formato desenchufado propiciado por el éxito del disco de Tesla en 1990. El nombre del disco viene de la banda canadiense Five man electrical jam, de la cual incluyeron el Signs en las actuaciones donde se grabó el acústico de la formación de Sacramento.

En esa mini gira de actuaciones con muy poco contenido eléctrico, se incluyen versiones de Creedence Clearwater Revival, los Stones, The Beatles. Revisiones muy acertadas de sus propios temas y muy buen feeling con un público entregado.

La edición de este cd reivindica tanto su clase como músicos como el éxito de este tipo de actuaciones. MTV en aquellos momentos es conocedora de las masivas ventas de los discos de rock. Por lo tanto ve un filón que no se había explotado y comienza a hablar con diversas bandas. Ofreciendoles un escenario y la producción de discos acústicos o con poca presencia de instrumentos eléctricos.

A continuación cualquier banda que se preciase quería participar en esta nueva forma de presentar sus canciones. En muchos casos en formato corto, media hora para editar en tv. Mientras que los conciertos solían ser de mínimo una hora o incluso dos en algunos casos.

Entre los más destacados por su calidad, por la impresión que causaron o por éxito de ventas podríamos citar algunos que detallaré a continuación. Sin que el orden quiera pretender clasificarlos en absoluto.

Pearl Jam 1992. Algo excepcionalmente sublime, las canciones de su primer disco contenían muchas partes que apenas diferían del formato acústico. Sin embargo la distorsión les otorgaba ese estilo tan personal. Una vez visto el concierto, que no se llegó a emitir en su momento, uno se da cuenta de lo que nos perdimos. Eddie, Jeff, Stone y Mike lograron transmitir lo que sus letras pretendían y es quizá el unplugged más serio de todos. Debido probablemente al carácter de los músicos y de lo que expresaban en sus canciones.

Alice in Chains 1996. En cuanto a belleza e intensidad pienso que es el mejor. No hablo de belleza plástica, hablo de emociones, trágicas emociones. Viendo a Layne Staley entrar a cantar Nutshell con sus compañeros. Observando su deterioro físico y mental, su cara sin gafas de sol, su consumido y retorcido cuerpo es sobrecogedor. Pero cuando se acerca al micro es cuando te llega al alma.

Jerry Cantrell está especialmente emocionado tanto en las voces como siendo testigo del legado más hermoso de su amigo Layne. En cuanto a la selección de temas es muy acertada, algunos diálogos del añorado cantante estando de muy buen humor son emocionantes También. Su interpretación del Down in a hole te destroza, yo no consigo ver ese concierto sin derramar una lágrima.

Page & Plant Unledded 1994. Los dos astros reunidos, banda en la que le acompañaban grandes músicos, Jimmy Page se negó a hacerlo sólo en acústico y él puede exigir. Robert Plant pidió que se grabaran temas en diferentes escenarios, Marruecos, Egipto y Gales. Obligando a MTV a gastar un pastón trayendo orquestas, músicos de todas partes del mundo y cediendo a las exigencias de la pareja de divos. Por que ellos lo valen, claro que sí.

Además lo mejor de esta grabación es que no cedieron a las pretensiones de tocar Stairway to heaven. El set list es sencillamente maravilloso, explotando de nuevo las facetas acústicas que siempre han acompañado a los ingleses. Además de introducir joyas de su amplio catálogo, se quedó fuera por motivos de producción The rain song, que viene como extra en el dvd, ningún pero a este disco, todo lo contrario.

Nirvana 1993. No está entre mis favoritos pero tuvo una repercusión fuera de toda duda. Demostraron a los escépticos como servidor, que podían hacer algo así y que saliera bien. La discográfica aprovechó la muerte de Kurt Cobain para lanzar el disco y vendió como el oro.

Kiss 1995, este es el unplugged que facilitó la reunión y la vuelta al maquillaje y los estadios. Pero dentro de todo esto hay una actuación increible, donde los neoyorquinos taparon las bocas de aquellos que llevaban 20 años acusándoles de no ser músicos de talla, de ofrecer sólo fuegos de artificio en sus conciertos y de no dar la talla en directo a nivel musical.

Gene Simmons dejó con la boca abierta a más de uno en Goin Blind, algo que quienes seguíamos a la banda conocíamos de sobra en las Kiss Konventions. Donde se interpretaban en formato desenchufado los clásicos combinados con temas de la época sin maquillaje. Gracias sobre todo a la destreza de Bruce Kulick y Eric Singer que estuvieron sublimes.

Paul Stanley está en su momento álgido a nivel vocal. Dejando patente su maestría en Sure Know Something, I still love you… pero todas las canciones sorprenden positivamente. Algunas ya eran muy cercanas al estilo, como See you tonite o A world without heroes. Otras cambian radicalmente a lo mejor, como Rock Bottom o Coming home, pero quizá la que se quedó fuera es para mí la mejor, Got to Choose. En todo el disco Bruce y Eric están por encima de cualquier nivel que podamos imaginar, hasta que entran Ace y Peter, que lógicamente eclipsan a los dos perjudicados de todo esto.

Kiss Unplugged no es solo un gran disco en directo. Es una demostración, es un canto a la diversión, a hacer algo bonito y espectacular pero sin renunciar a darte una hora de buen rollo, de dibujarte una sonrisa y de abrirte los ojos a una banda que probablemente odiabas y te sorprende escuchar así.

Rod Stewart unplugged and seated 1993. Oro molido, caviar, como quieras llamarlo, Rod the Mod llama a Ronnie Wood y le dice que la MTV quiere que grabe en Los Angeles un directo para la serie unplugged,. Se reúnen y el resultado es un lujo, un disco ejecutado con una clase inalcanzable, clásicos de The Faces, de su carrera en solitario, versiones de Sam Cooke… no se le puede pedir más.

Bryan Adams 1997. Otra grabación sorprendente, Sumer of 69, Back to you, la preciosa interpretación del Cuts like a knife, la forma de abordar sus medios tiempos y baladas y meter un blues vacilón le dan una energía a este disco que te deja con ganas de más.

Duran Duran 1993. Uno de los cinco mejores en mi opinión. Nadie se lo esperaba así, de esta guisa, la que es para mí la mejor banda de los ochenta en cuanto al pop rock, se sale literalmente en este concierto. Come undone es el punto culminante, con la ya fallecida Lamya bordando los pasajes vocales de la canción.

Aerosmith 1990, menudo espectáculo. Después de la edición de Permanent Vacation y Pump, los de Boston estaban en la cima. Steven Tyler devoraba la pantalla y acaparaba toda la atención. Eligieron temas que se adaptan perfectamente al formato, incluyendo una versión de The Doors y el Train Kept a Rollin que casi ya es suyo, o el Walking the dog de Rufus Thomas, yo me quedo con Hangman Jury que abre la actuación y sienta la base de una velada inolvidable. Lo mejor es que se hizo en una toma y no se ocultaron los fallos, es un acústico directo y sin retoques, una delicia.

John Mellencamp 1992, otro de mis cinco favoritos. El genio americano acompañado de su banda modela su repertorio de una forma sencilla, emotiva, enérgica y brillante. Es un directo cautivador, de los que te clava mientras lo escuchas. John y Lisa Germano crean pasajes emocionantes, de esos que te erizan el vello mientras escuchas esas letras tan profundas y descriptivas de la América que John quisiera cambiar.

The black crowes 1990, sólo escuchar el Jealous Again ya es transportarte a otra época. La de las grandes bandas de los 70, estos gigantes parecían nacidos para interpretar este concierto, disfrute máximo, punto álgido en un maravilloso She talks to angels, uno de esos discos que escuchas y no puedes dejar de mover la pierna.

Maná 1999. Sorpenderá a más de uno el que incluya este disco, pero pienso que lo merece ya que puso de nuevo en la palestra al rock latino. Las interpretaciones son mucho mejores que las de otros acústicos de bandas de renombre y mayor aceptación, las letras de algunas canciones dieron conciencia de muchos problemas en latinoamérica y abrieron puertas a ese mercado, lo que vino después con Maná y los prejuicios no deben enturbiar esta actuación.

Dejamos en el tintero pero nombramos algunos que merecen mención. Los cortos de Queensrÿche con un magistral Della Brown y I will remember. Los de Slaugther y Winger, los de Paul Mcartney o Eric Clapton. El precioso que se marcó Neil Young, el a mi entender aburrido que grabó Bob Dylan. El fracaso de Korn, los muy recomendables de R.E.M. o The Cure, y un largo etc que llega al infinito, entiendo que cada cual tiene su favorito y puede diferir de los mencionados en este artículo, nunca llueve a gusto de todos.

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